Visiones sobre la maternidad


Madre ¿Sólo hay una?


A menudo, cuando hablamos de maternidad nos expresamos como si ser madre fuera una tarea claramente definida, y pocas veces nos detenemos a pensar ¿Qué es la maternidad? ¿En qué consiste ser madre? ¿Existen distintas formas de ser mamá?

Las tres formas de la maternidad


Según el filósofo griego Aristóteles, existen tres tipos de almas: La vegetativa (los seres vivos vegetales), la sensitiva (los seres vivos animales) y la espiritual (los seres vivos humanos) .

Y cada una se caracteriza por su nivel de evolución y su capacidad de relacionarse con su entorno.

Si analizamos la maternidad a través de estas visiones, encontramos tres tipos de madre:

  • Madre Fértil (alma vegetal): Es aquella cuya única función es tener hijos. Generalmente delegan la responsabilidad del cuidado a terceros y desarrollan poco vínculo con sus hijos.
  • Madre Nutricia (alma sensible): Es aquella que además de tenerlos, los cuida y alimenta pero limita el cuidado y atención a su bienestar físico, convencida de que estar sano físicamente es suficiente.
  • Madre Noble (alma espiritual): Es aquella que además de tener, cuidar y alimentar, procura para su hijo un vínculo con su comunidad y le dirige para encontrar un sentido de vida que trascienda lo biológico, económico e histórico-social.

Cualquiera de estas visiones es legítima y tanto las hembras vegetales (sólo fértiles) como animales (solo proveedoras) pueden reproducirse y tener hijos. ¿Pero es esto lo único que define la maternidad?


La calidad de la maternidad


Es un hecho que si tienes hijos eres madre, ¿pero todas la madres son iguales?

Una mujer cuya única función como madre fue tener a los hijos no puede estar considerada en el mismo nivel que aquella madre que dedica tiempo y compromiso en la crianza y entorno de sus hijos.

Incluso dentro de aspectos básicos como cuidado y alimentación, hay grados en la calidad,  no basta con alimentarlo, sino con elegir el alimento más adecuado.

¿Entonces de que depende esta calidad?

Depende del nivel de evolución del alma materna. El compromiso y responsabilidad que cada una tiene con sus hijos y la conciencia con la que los tiene.

¿Por qué mejorar la calidad de mi maternidad?


Y es que aunque la respuesta parece obvia, ser madre es tan natural que damos por hecho el ejercicio de la maternidad, en ocasiones sin más propósito que el cuidado.

Pero si pensamos en la sociedad como una escalera en construcción, cada generación es el siguiente escalón en la evolución de nuestro grupo, entonces la maternidad juega un papel fundamental en nuestra sociedad y por lo tanto su propósito ya no se limita únicamente al cuidado.

Desde luego que cada uno puede elegir mantener su alma en una calidad fértil o nutricia, pero aquellos que tienen hijos, tienen en sus manos la responsabilidad de estimular a la siguiente generación, de procurar la evolución de sus almas.

La calidad de la maternidad depende de mi nivel de evolución, por eso es necesario identificar cuál es mi tipo de alma. Quizá somos nutricios porque nuestros padres o abuelos lo eran o tal vez somos fértiles, sea cual sea el caso, la conciencia nos permite identificar nuestro nivel de evolución y nos motiva preguntar.

¿Y tú qué tipo de madre quieres ser?

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