Tres aspectos esenciales de la paternidad humana

Por Rafael Ortega Reyes

La paternidad es una disposición biológica, económica y socio-política para engendrar, cuidar y posicionar a la descendencia en un mundo competido, en lucha, complicado.

Aun cuando todos tenemos padres, la gran mayoría desconoce cuál es la esencia de la paternidad.

 Y pese a que la mayoría de los varones poseen disposición a esta, solo algunos la desarrollan.

Si quieres conocer cómo se construye, aquí te comparto los tres aspectos esenciales de la paternidad humana.

1. Padre Fértil

Los varones fértiles son quienes han decidido decir sí a la paternidad y su sangre y su descendencia habitará la tierra.
Los varones por naturaleza son competitivos y en la competencia por ocupar un espacio en el mundo, aquellos que han decidido abandonar la paternidad ya perdieron la batalla silenciosa frente a los que sí han decidido engendrar
Los varones por naturaleza son competitivos y en la competencia por ocupar un espacio en el mundo, aquellos que han decidido abandonar la paternidad ya perdieron la batalla silenciosa frente a los que sí han decidido engendrar.
Unos tendrán descendencia, los otros no.

Pero la fertilidad es sólo un aspecto de la paternidad.


2. Padre nutricio

No basta tener hijos, los varones competitivos quieren que sus hijos, no sólo ocupen la tierra sino que la disfruten, que aprendan a conquistarla cuidando su salud, su educación, su estilo de vida y su desarrollo.

Los hijos cuidados y bien educados disfrutan y poseen mejor la tierra que aquellos arrojados a la vida de manera irresponsable y descuidada.

Los padres que cuidan a sus hijos son padres nutricios y su nivel de competitividad es más alto que aquellos padres fértiles que sólo engendran y abandonan o ignoran que la paternidad es más que la fertilidad.


3. Padre Noble

La competitividad de los varones por conquistar los espacios de la tierra no concluye con nutrir a la descendencia, la lucha avanza y quienes lo saben, son los padres nobles.

Los padres nobles reconocen su herencia, saben que han heredado una genética biológica y se hacen responsables y se enorgullecen de ella.

Reconocen que han heredado una posición social y económica y se hacen responsables de cuidarla, multiplicarla y mejorarla.

También saben que han heredado una historia con sus valores, aciertos y desaciertos y la asumen, aprenden de todo ello, se enorgullecen y crean ambientes para que su descendencia la asuma, se enorgullezca y la utilice.

Pero lo más importante de los padres nobles es que miran a futuro y asumen la responsabilidad de heredar, no sólo la genética de familia, sino también las conquistas económicas, las posiciones sociales, políticas y la identidad familiar.

Para el padre noble no es suficiente engendrar y cuidar a su descendencia, su afán es de hacer trascender la familia y heredar a la descendencia, la genética mejorada, la economía y la posición social consolidadas y una cultura firme llena de valores en su descendencia que asegure en el futuro, que su sangre, sus historias, sus valores y corazones, tengan cada vez, un lugar mayor y mejor en el planeta tierra.


Conclusión

Los varones son competitivos y si miras tu entorno identificarás:

  • Algunos varones no-fértiles,
  • Muchos más varones fértiles con hijos,
  • Otros menos, varones aprendiendo a ser nutricios.

Pero todos ellos, perdiendo la gran batalla frente a unos pocos  padres que desde niños fueron educados para recibir una herencia, para cuidar y multiplicar una herencia y para heredar cuidadosamente sus conquistas.

Los padres nobles son quienes promueven entre los ingenuos, discretos argumentos y múltiples distractores para lograr que cada vez menos varones tengan hijos, así, su descendencia cada vez tendrá un campo menos competido y una herencia cada vez más jugosa.

Los padres de las naciones más poderosas del mundo predican la paz y el desarme, pero cuidan a sus hijos con los más grandes ejércitos.


Son competitivos y eso heredarán: fertilidad, cuidado y trascendencia.

Los padres de las naciones más débiles simulan ser pacíficas con ejércitos y policías mediocres. Corruptas.

Se distraen en pleitos domésticos desgastando su energía en destruir a sus hijos con pleitos en casa, en el aula y las escuelas, impunidad en los juzgados y cinismo en la clase gobernante.

Eso heredarán: infertilidad, descuido y olvido.

Un padre noble es sencilla, inteligente, humilde y poderosamente competitivo.

La esencia de la paternidad humana está en la competitividad del varón por la nobleza de su sangre, por aceptar su herencia, mejorarla, multiplicarla y heredarla a su vez.

¿Qué tipo de paternidad ejerces?

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