Cómo cuidar el amor

El amor es una conexión en donde alguna de las partes o ambas partes otorgan y reciben. Cuidar el amor es cuidar la conexión pero también lo que la conexión genera.
Para quien otorga o da en la conexión, es preciso que cuide eso que da porque si se acaba ya no habrá elementos con los cuales conectar.
Para quien recibe o es pasivo en la conexión, es preciso que se cuide esa cualidad que le hace merecedor(a) a que la parte activa y generosa prefiera darle de sus bienes en vez de a otr@.

¿Cómo cuido lo que doy para que perdure el amor?

Yendo al manantial de eso que doy: mi propia vida interior y alimentar “lo que” hace que surja eso que doy pero, yo lo tengo qué alimentar, no esperar a que la otra parte lo haga pues, si el amor surge de otra parte que no depende de mí, entonces no puedo cuidar el amor.

¿Cómo cuido la(s) cualidad (es) que me hacen merecedor(a) de los bienes del otro?

Evidentemente la posición pasiva respecto de la conexión amorosa es la más vulnerable pues por la misma pasividad no está en sus manos cuidar “lo que” hace la conexión amorosa ya que quien es activo tiene toda la libertad de entregar sus bienes a la persona cuyas cualidades se ajusten a sus propios requisitos, físicos, emocionales, sociales y/o económicos pues, las personas cambiamos y cambian nuestras expectativas, necesidades y condiciones por tanto, no tenemos bajo control más que aquello que es nuestro.

entonces…

Cuidar el amor es cuidarnos a nosotros mismos, cuidar nuestros dones para dar y cuidar aquello que cautiva, atrae y hace que nos conectemos amorosamente con los otros.

Posdata. Quien quiera amor de calidad, deberá cuidar con la máxima calidad, si el amor es de mediocre a menos, no habrá mucho qué cuidar, de eso hay en todos lados, es común y corriente.

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